Paso 5: Hacer la oferta
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Una vez que hayas encontrado la casa que quieres comprar, tendrás que negociar el precio con el vendedor y elaborar un contrato de compra. A diferencia de muchas de las grandes compras que tienen una etiqueta con un precio específico, las casas se venden por el precio que negocian el comprador y el vendedor. Antes de hacer una oferta asegúrate de tener una firme decisión de comprar. Si el vendedor acepta tu oferta, después de unos pocos días dicha oferta se convierte en un contrato legal de cumplimiento obligatorio. Tu agente de bienes raíces o tu asesor legal debe ayudarte a determinar cuál es la mejor cantidad para que hagas tu oferta inicial. Cuando hagas una oferta, ten en cuenta lo siguiente:
- Todas las negociaciones deben manejarse por escrito – nunca de manera verbal – para asegurarte de que hay un claro entendimiento entre las partes y de que hay un registro tangible del historial de la negociación al que se puede recurrir cuando sea necesario.
- Consigue la pre-aprobación de tu prestamista. Esto te dará una posición de ventaja; los vendedores generalmente prefieren las ofertas de los compradores cuya financiación ya está asegurada.
- Prepárate para hacer un depósito de arras (también llamado un “depósito de buena fe”) para demostrar tu compromiso con la transacción. Este depósito pasará a ser una cuenta de plica hasta que la transacción termine.
Debes negociar una inspección profesional de la casa como condición de tu acuerdo de compra. Haz que la venta esté condicionada a una inspección satisfactoria, con una cláusula que le exija al vendedor hacer las reparaciones correspondientes y que te dé derecho a cancelar el contrato sin penalidades, en caso de que el vendedor se niegue a hacer dichas reparaciones. Si es necesario reparar o reemplazar algo, puedes incluir estos costos en la negociación. Si quieres quedarse con ciertos electrodomésticos o accesorios, asegúrate de incluirlos en la negociación. Una vez que el vendedor acepte tu oferta, la oferta se convierte en un contrato – es decir, has hecho un contrato para comprar una casa. El contrato de compra es un acuerdo firmado por el comprador y por el vendedor donde se definen todos los términos de la transacción. Como cualquier otro contrato, este documento representa un acuerdo legal de obligatorio cumplimiento y por eso debe abordarlo con mucho cuidado. Dependiendo del estado en el que vivas, un abogado, un agente de bienes raíces o una compañía de títulos pueden ayudarte a negociar y hacer un borrador del contrato. Los acuerdos de compra generalmente incluyen estos elementos:
- La dirección de la casa
- La descripción legal de la propiedad
- El precio de venta y la cantidad del préstamo, del pago inicial y del depósito
- Los nombres de las dos partes y sus respectivos agentes, corredores o abogados.
- Todos los límites de tiempo aplicables. Estos límites pueden aplicarse a la adquisición de la financiación del comprador, la respuesta del vendedor a la oferta, el cierre o la transición de la ocupación.
- Todas las condiciones o contingencias que deben satisfacerse para completar la transacción. Por ejemplo, el contrato puede estar sujeto a la capacidad del comprador para obtener la financiación, a la valuación de la casa por cierto valor, al resultado de la inspección de la casa o a la venta de la casa actual del comprador.
Recuerda que no hay dos transacciones inmobiliarias exactamente iguales. Los compradores y los vendedores tienen antecedentes, intereses y agendas diferentes para hacer la negociación y el contrato de compra reflejará esas diferencias. |
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